Las tarjetas de crédito suelen tener mala fama, pero la realidad es que no son buenas ni malas: todo depende de cómo las utilices. Usadas de forma inteligente, son una excelente herramienta de financiamiento y construcción de historial crediticio.
Para sacarle el máximo provecho sin caer en deudas, sigue estas reglas básicas:
1. Sé un cliente «totalero»
Paga siempre el saldo total del mes antes de la fecha límite de pago. De esta manera, aprovechas el crédito sin pagar un solo centavo de intereses al banco.
2. No la consideres un ingreso extra
La línea de crédito no es dinero tuyo; es dinero prestado. Nunca gastes más de lo que podrías pagar en efectivo al momento con tus ingresos reales.
3. Conoce tu fecha de corte y de pago
Comprar justo después de tu fecha de corte te otorga hasta 45 o 50 días para liquidar esa compra sin intereses, lo que te permite gestionar mejor tu flujo de efectivo.
4. Aprovecha los beneficios reales
Muchos plásticos ofrecen programas de puntos, cashbacks o seguros de compra. Elige una tarjeta que te devuelva valor por los gastos rutinarios que de todos modos ibas a realizar.
Aprender a dominar la tarjeta de crédito es una de las habilidades financieras más rentables que puedes desarrollar.